La Primera Guerra Mundial

1. Leé a continuación estas fuentes de tres autores sobre la Primera Guerra Mundial.

FUENTE 1

Oscurecido por la pasión nacional o partidista, el problema de las responsabilidades queda sin resolver, porque su respuesta está ligada al modo como se formule la pregunta.

¿Se quiere identificar a los ‘lados malos’ que más contribuyeron al estallido del conflicto? El comportamiento de los responsables alemanes los señala ante el ‘Juicio de la Historia’. Ellos hicieron inclinar la balanza a favor de una liquidación radical del conflicto con Serbia, manejaron con cuidado el desarrollo de los acontecimientos para que se cometiese una especie de ‘crimen perfecto’, rechazaron toda mediación cuando el conflicto amenazó con extenderse y aceptaron deliberadamente el riesgo de que así fuera en cuanto Rusia intervino a su vez.

Inversamente, Inglaterra, que intentó asegurar el arreglo pacífico en lugar de contribuir a exasperar el conflicto austro-serbio, se presenta como ‘el apóstol de la paz’. Sin embargo, su política conciliadora no contribuyó menos a arrastrar a la guerra, sin duda, que los ‘riesgos calculados’ de los dirigentes alemanes. Persuadidos de que Inglaterra permanecería neutral en cualquier caso, los alemanes se aventuraron más lejos de lo que lo hubiesen hecho de haber estado persuadidos de lo contrario.

Marc Ferro, La Gran Guerra (1914–1918), Madrid, Alianza, 1984.


FUENTE 2

Desde todos los puntos de vista, me parece que debemos esforzarnos por establecer un acuerdo de paz como si fuéramos árbitros imparciales, olvidándonos de las pasiones de la guerra. Este acuerdo deberá tener tres objetivos: ante todo, hacer justicia a los Aliados, teniendo en cuenta la responsabilidad de Alemania en los orígenes de la guerra y en los métodos de guerra; seguidamente, el acuerdo debe ser de tal manera que un gobierno alemán consciente de sus responsabilidades pueda firmarlo estimando que podrá cumplir las obligaciones que haya suscrito; por último, este acuerdo no deberá tener ninguna cláusula cuya naturaleza pueda provocar nuevas guerras, y deberá ofrecer una alternativa al bolchevismo, porque será para las gentes razonables una solución igualitaria del problema europeo.

David Lloyd-George, Some considerations for the Peace Conference, 1919.


FUENTE 3

Todos somos jóvenes, y la vida es una cosa preciosa para tales hombres. Nosotros valoramos la vida debido a las oportunidades para la aventura y los logros que ofrece a un hombre que es joven. Se dice que nuestra patria está en peligro. Por supuesto que así es, pero ¿de quién es la culpa? Estará en peligro dentro de cincuenta años, si nuestros gobernantes saben que siempre se puede ganar nuestro apoyo izando señales de peligro. Nunca prestan atención a nuestra condena de su política exterior, porque siempre pueden depender de nuestra ayuda en tiempo de guerra. Ningún Estado en el mundo puede imponer sanción alguna e interferir con el juicio individual, con el derecho libre e irrestricto del hombre común a decidir por sí mismo la cuestión de la vida y la muerte.

Fragmento de la declaración de Reginald Clifford Allen
ante el tribunal que lo juzgaba por oponerse a la guerra.

2. ¿Cómo se planteó la cuestión de la culpabilidad por el inicio de la Guerra? ¿Qué sanciones se impusieron a los países considerados responsables?

3. Averiguá quién fue Lloyd-George y qué actuación tuvo en este período. ¿Por qué dice que el acuerdo que se firme “deberá ofrecer una alternativa al bolchevismo”?

4. ¿Qué opinás de la postura de Clifford Allen frente a la guerra?

Si necesitás entregar esta actividad como tarea, sacá una captura de pantalla y enviásela a tu docente.

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