AUDIOCUENTO: ¡SE CORTÓ LA LUZ!

UNA TARDE, CUANDO LA MAMÁ DE LÍA Y DE JUAN SALIÓ DE SU CASA
PARA IR A TRABAJAR, SE CORTÓ LA LUZ.

—¡UFA, NO TENEMOS TELE! —AVISÓ LÍA.

—JUGUEMOS UNA GUERRA DE ALMOHADAS —GRITÓ SU HERMANO
Y LE TIRÓ UN ALMOHADÓN.

—CHICOS, PAREN, POR FAVOR. ¡A VER SI ROMPEN ALGO! —SUPLICÓ
LA ABUELA, QUE TEJÍA EN UN SILLÓN DEL COMEDOR.

—VAMOS AL PATIO A JUGAR —PROPUSO JUAN.

PERO LA ABUELA NO LOS DEJÓ PORQUE LLOVÍA Y EL CIELO ESTABA
CADA VEZ MÁS OSCURO.

—QUÉDENSE ACÁ CONMIGO —PIDIÓ.
LOS CHICOS SE MIRARON. LA IDEA NO LES GUSTABA NADA.

—¡AY! ¿POR QUÉ TENEMOS QUE QUEDARNOS ACÁ EN EL COMEDOR,
QUIETOS COMO DOS LECHUGAS? —PREGUNTÓ JUAN.

—COMO DOS LECHUGAS, NO, MI AMOR —CONTESTÓ LA ABUELA—, COMO
DOS ZAPALLITOS.

—NO, DALE ABU, ¿QUÉ HACEMOS ENTONCES? —SE QUEJARON LOS CHICOS.

LA ABUELA SONRIÓ Y RESPONDIÓ:

—¿POR QUÉ NO HACEN LO MISMO QUE HACÍA YO CUANDO ERA CHICA?

ENTONCES, SE LEVANTÓ, ENCENDIÓ DOS VELAS, TOMÓ UN LIBRO DE
LA BIBLIOTECA Y VOLVIÓ A SU SILLÓN.

—ESCUCHEN —DIJO, MIENTRAS LO ABRÍA—:
“HABÍA UNA VEZ, EN UN LUGAR MUY LEJANO,
UNA CASA ENCANTADA CON UN CUARTO
MISTERIOSO, LLENO DE SECRETOS...”.

AL OÍRLA, LÍA Y JUAN DESCUBRIERON QUE EN
ESE COMEDOR OSCURO HABÍA MUCHOS RINCONES
PARA JUGAR Y LLENAR CON SUS FANTASÍAS.

ENTONCES, DEJÓ DE IMPORTARLES QUE
SE HUBIERA CORTADO LA LUZ.

OLGA DRENNEN